Creo en el acceso a la información como un derecho, pero en la emisión de contenido como un deber.
En 1976 durante la inauguración de la reunion anual de la NAB (National Association of Broadcasters) www.nab.org , al hacer uso de la palabra Walter Cronkite, uno de los hombres de noticias mas influyentes de los EEUU en esa época, refirio: “Si tuviera que adaptar mi discurso a los estandares con los que la industria televisiva actual trata a las noticias, entonces tendría que dar en este momento por terminado mi discurso”
Cronkite no solo hacia alusión a un estudio reciente que referia que el tratamiento noticioso promedio en la TV de EEUU duraba tan solo 11 segundos, lo cual ya era una dramática caida respecto a una década anterior, sino a lo que subyacia detrás de esta alta velocidad: una crisis de atención.
Un blog mas en un mundo de millones de palabras escritas diariamente? Suena a una locura. No solo porque intenta poner mas elementos a un debate que quizas tenga un exceso de ellos, sino porque el aspirar a que sus potenciales lectores alcancen a leer estas líneas, habra sido ya un logro en si mismo.
La crisis de atención a la que hacia referencia Cronkite en 1976 se exacerba cada dia en esta era digital. Fragmentacion de medios, disociación cultural, la comunidad de uno, son manifestaciones ante las que hay que estar atentos (ironico no?), porque afectan y moldean nuestra sociedad más que ningun otro factor. Los medios son ahora una fuerza centrifuga que lanza a la comunidad por los aires.
Escribire sobre los medios. Sobre su fuerza centrifuga. Hoy me dejo lanzar por ellos en fragmentos porque conozco el efecto de estar expuestos a ellos. Dudo y temo del impacto de esta fuerza sobre los niños, sobre la sociedad futura.
Pretendo analizar, exteriorizar mis preocupaciones sobre esto. Buscare quizas con una dosis de insania - en la fragmentación - la atención sobre la comprensión de un fenomeno del que somos usuarios, creadores, jueces, beneficiarios, afectados pero sobre todo responsables del uso que le demos.
Daniel Chappell